domingo, febrero 09, 2014

Gastar Dinero, por cosas que no lo valen.


Tengo una mala reputación por hacer a mi familia desperdiciar dinero.

Todo lo que en algún momento quise, ya no lo quiero. Todo lo que parecía tan genial tener, ya no lo es. Lo que pensé que sería divertido, no lo fue. Y podría seguir así todo el día.

Recuerdo esa guitarra criolla con la que estaba obsesionada cuando estaba en el liceo. Veía aquel programa de Nickelodeon "Súper Natural". Mi objetivo era ir desde la criolla a la eléctrica. Y pensaba que me sentiría tan genial llevando una guitarra en mi espalda conmigo. Lamentablemente, nunca fui a clases, ni siquiera al mesa gratis que la compra de la guitarra incluía. Y ahora la guitarra está encima del placard juntando polvo.

No hay que olvidar la mucha ropa y zapatos que he comprado pero no usado. Al principio puede no parecer la gran cosa, pero cuando empiezas a sumar lo que costó toda esa ropa, comenzando por que en sí no era barata, te das cuenta que es una gran suma de dinero.

En especial por toda esa ropa de modelo, conjuntos bonitos, vestidos elegante, y zapatos de tacones que compré a montones en mi época de modelaje. La cual duró solo 2 años de escuelas de modelaje pero nunca realmente trabajar de modelo.


Creo que el mayor gasto de dinero fue esa videocámara que parecía tan genial, pero estaba, digamos, "defectuosa". Primero se sobrecalentó, luego se el rompió una cosita que los vendedores se encargaron de arreglar. Pero el mayor problema, la calidad que ofrecían ni se acercaba a como esta cámara filma. ¡Mi vieja cámara de fotos filma mejor que ésta basura!. Pues allí fueron unos $6.000. Y por supuesto, el gran fail fueron los lentes de contacto. Se veían tan maravillosos y prácticos, mi amiga disfrutaba de todos los beneficios de poder ver sin tener que usar lo que para mi eran feas gafas. Pero ella nunca menciono lo muy molesto que es ponérselo, y quitártelo, y limpiarlos, y el miedo que te da cada vez que sopla el viento, ¡ni lo malditamente molestos que son!. Joder, allí fueron otros $6.000. Y unos que de verdad me duelen, ya que esos lentes podrían ser realmente muy útiles.



Y, estaba pensando, ¿qué tal si la Universidad privada también es otra de esas grandes apuestas de dinero que en un principio se ven tan geniales pero, una vez que lo obtengo, se ve tan insulso y aburrido? ¿Qué pasa si me va mal, o abandono? ¿Qué pasa si lo odio pero debo seguir porque ya empezamos a pagar? ¿Qué tal si es muy difícil, no solo estudiar, pero el ir, levantarme EXAGERADAMENTE temprano, cumplir con los tareas, etc?. Joder, ahora tengo miedo, no quiero hacer a mí familia gastar TANTO dinero por algo que ni siquiera sé que tan bueno será, o qué tanto lo disfrutaré. Capaz que ni me gusta la carrera! Capaz que no es tan fácil trabajar de eso como pensé, o que jamás consigo un buen decente trabajo de buena paga para devolverle todo a mi madre. 


¿Qué pasa si fallo y pierdo todo ese dinero invertido por 4 años en la universidad?



2 comentarios:

Don Julio dijo...

Hola...
me he divertido mucho leyendo tus post.
Qué inseguridad!
me das un poco de risa, pero bien,
no de esa risa que es a propósito de otro. Soy docente de música, de guitarra específicamente. Bueno, no lo digo para que la bajés del placard y te pongas a tocar a lo shakira, pero de todos modos...qué carrera pensás estudiar?
Si te puedo servir de algo como un guía perfecto desconocido virtual...cuenta conmigo. Un beso.

Don Julio.

Myself ~ dijo...

Don Julio: Qué tal? Es irónico que ésta entrada cause gracia cuando no la escribí con esas intenciones.
Pienso estudiar traductorado de inglés, carrera que también está en la Universidad pública pero es traductorado público (orientado al derecho), y yo no estoy particularmente interesada en derecho, y obviamente la otra universidad siendo privada también te enseñan otro idioma y puedo sacar los otros dos títulos de traductorado (el literario y el público) en solo dos años más de la carrera principal (4 años), cosa q no puedo hacer si fuese a la pública. En fin, es un dilema.