miércoles, febrero 15, 2012

Camino a la Adultez


- Qué te pasa? -preguntó él.
No es nada, estoy bien -le contestó ella sollozando.
- Algo te pasa.., me doy cuenta. Dime.

Ella se levantó bruscamente escondiendo su rostro bajo sus manos dirigiéndose a toda prisa hacia la otra habitación. Ya no soportaba más fingir que todo estaba bien, que no había de qué preocuparse.

Se encontraba angustiada por las complicaciones que habían entre ellos que no les permitía estar juntos; por todos los obstáculos que los separaba.

La distancia siempre fue el problema. Ellos no se dieron por vencidos a pesar de esto, y continuaron con su relación. Más adelante, se propusieron romper la distancia realizando un costoso viaje que los ayudaría a estar juntos.

Todo parecía sencillo al principio. Pero al ir investigando, ver los costos, duración del viaje, paradas del mismo y demás complicaciones, la fe de ambos se puso a prueba.

Él tenía momentos de frustración que le hacían ver que no era tarea fácil, pero no perdía su esperanza de reunirse con su amada.

Ella por su lado, siempre fue quien le dio ánimos y le dijo que todo estaría bien, que lo lograrían. Esa era su especialidad, ya que ella se encargaba de animar a todos a cumplir sus sueños y a recuperar la esperanza. Ella, como la más pequeña de la familia, le mostraba a todos, que si ella podía sonreír a los problemas, los demás, también podrían fortalecerse y superar las dificultades "ya que la pequeña princesa sonreía con esperanza". La realidad era por lejos otra: si la pequeña lloraba, toda la familia se desmoronaría, o eso pensaba ella; nadie creería en que los problemas se solucionan y todos se darían por vencidos. Ella tomó la responsabilidad de hacer creer a sus seres queridos que todo era posible, que sin importar las adversidades el sol brillaría sobre ellos, aún había esperanza para triunfar.

Pero hacer eso la destruía por dentro. "Soy la más pequeña, se supone que ellos deben animarme diciendo que "todo estará bien". ¡¿Por qué soy yo la que debe ser fuerte?!" pensaba ella mientras lloraba encerrada en su cuarto, donde nadie la veía.

Esta vez no pudo contenerse. Todo era demasiado frustrante. Ahora la pequeña princesa debía tomar sus propias decisiones y arreglarse como pudiera. Era demasiado, la superaba por lejos. 




La princesa no pudo con decisiones de adultos y se desbordó, al igual que  un vaso lleno de agua al ponerle más agua de la que puede contener.


ATENCIÓN:
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.


P.D: Nueva etiqueta: Decisiones de Adultos.
P.D.2: Me estoy dando cuenta que últimamente 
mis entradas son todas como depresivas :S

3 comentarios:

Naina dijo...

Boniito textoo.. me encantoo!
y pobre esa chica qe aveces siente qe necesita ayuda de los demas, asi como ella brindo animos a los demas.
Besiito ^^

Flor dijo...

que lindo como escribis! tu blog me parece bellisimo! un beso enorme, te sigo:)

Lady Sparksfly. dijo...

Tuve un problema, por cosas personales tuve que cambiar el link de mi blog Speak Now y ahora nadie me encuentra. Como tú eres seguidora pensé que quizás te interesaría: http://justspeaknow13.blogspot.com/
Graciaas:)