viernes, mayo 01, 2015

Liviana


Muchos cambios han ocurrido últimamente. Las cosas han pasado muy rápido estos últimos tres meses. Conseguí trabajo, empece a estudiar algo que me dará un trabajo relacionado a lo que me gusta —viajar—, he hecho amigos, buenos amigos. E incluso, conseguí que un chico se interesase en mi sin siquiera intentarlo; y ahora es una potencial pareja...

Yo misma he cambiado..., algo. Me he vuelto un poco más desenvuelta y abierta a conocer gente, a salir, a hacer cosas nuevas..., a hablar. Pero al mismo tiempo, no he cambiado nada. 

Todo este tiempo he querido cambiar. A mi misma y a mi alrededor. Bien. Mi alrededor ya ha cambiado, y yo, algo... Pero aun así, ¿por qué siento que no encajo del todo?. 
Aun sigo sintiendo que debo mejorar muchos aspectos de mi misma.
Soy yo la que me impide seguir avanzando y disfrutar de todo el potencial de un situación. Soy una aguafiestas. MI PROPIA AGUAFIESTAS. Cuando algo va bien, siempre me esfuerzo en buscar lo negativo y termino diciendo cosas como: "no es tan bueno/divertido/interesante", "al final no me gusta tanto", "sé que quise esto todo este tiempo..., pero ya no lo quiero"... Como puedes ver soy algo estúpida. Algo muy complicada.


Tengo que cambiar. Tengo porque quiero, porque lo necesito. No es tanto como cambiar físicamente, o empezar a vestirme diferente, o a hacer cosas que normalmente no hago como beber alcohol, o descontrolarme en una fiesta como una salvaje.
Se trata más de mi interior, de mi forma de pensar y sentir el mundo. Se trata de la manera en la que yo absorbo, vivo y siento todas las experiencias de mi vida y al mundo en general. Soy yo la que debe ser mas positiva, optimista, de mente abierta y menos meticulosa. Ser mas espontanea, más libre, más... liviana.

No hay comentarios: